Gracias por los recuerdos

Una de las cosas más gratificantes, es recordar el bello compartir con aquellos que de una u otra forma marcaron una huella inmemorable en tu vida. Como ese hermanx cómplice en tus travesuras en el robo de hormiga de dulces, galletas y golosinas que tus papás escondían; o ese abuelito, que te sentaba sobre su regazo para hablarte, darte cariño, contarte historias y hacerte reír sin parar y, por supuesto no podía faltar el tío mochilero, quien todos los años te traía obsequios de cada lugar que visitaba.

Es normal sentirse triste por esos seres cercanos que ya no están a tu lado, y que te permitieron crecer y aprender cosas maravillosas, como el sencillo hecho de andar en bicicleta, o resolver las tareas de tu escuela, las cuales te llevaron a un sin número de discusiones con tu padre cuando creías conocer todas las respuestas, pero que recuerdas con mucha alegría porque te permitieron ser el individuo que eres en la actualidad.

Esos relatos que han creado tu historia, no debes pasarlos desapercibidos. Hoy, de mi parte, brindo por ti y esos instantes que quedaron grabados en tu memoria y que jamás olvidarás. En ocasiones aunque la vida resulta difícil, debes saber vivirla y observar cada día todo con detalle y denuedo; mirando cada flor, paisaje, persona, trabajo, actividad y compartir, como si fuera el último de tu vida.

Es una realidad inevitable, el hecho de que todo ser humano tiene un nacimiento que marca el inicio en esta esfera terrestre. Un desarrollo compuesto de situaciones y vivencias amenas, como complejas llenas de llanto y dolor. Un clímax que envuelve el acontecer más importante y significativo en la vida; y un minuto conclusivo en el que todo parece desapercibido e inmutable.

Es por ello, que te invito a disfrutar tu presente, y a procurar implementar el amor en cada obra que realices en tu entorno; ya sea a tu prójimo, a tu amigx, pareja o familia. Para que así, construyas un tesoro invaluable con el tiempo; tal y como lo dejaron en ti, esas personas que ya no te acompañan pero que infundieron una huella imborrable, y que aunque pasen las olas, se agite el aire y suba el fuego, su legado siempre perdurará.

Así que estimado lector, alégrate por cada gota de agua que emano un ser amado en ti, mediante cada enseñanza y aprendizaje diario sin pasar desapercibido. Nada más intenso, hermoso y real, que el que te ama silenciosamente y procura tu bienestar. Como la madre que se cohíbe de comida para dar alimento a sus hijos, y que no temería en dar hasta su vida por ellos.

Por eso y más, te insto a que valores lo que tienes en el ahora, y que aproveches al máximo a ese ser amado que está sentado a tu diestra y siniestra; porque solo el arquitecto de la vida conoce la hora exacta de partida. Seguramente en este instante recordarás a esos amigxs, padres, abuelxs o hermanxs que ya partieron, y que sin duda extrañas sin medida. No obstante, te invito a que tomes un minuto de tu tiempo para reflexionar, respirar profundo, mirar a tu alrededor, levantar las manos al cielo, y recitar en voz alta la palabra: “Gracias”. Para de esta manera, sentir el amor que impregnó esa bella persona en tu corazón, durante su estadía en este mundo tan diverso.

Posdata: Vive siempre como la gota de rocío, que se expande en la naturaleza de su entorno con gran sutileza y frescura, mostrando la excelsa belleza de su ser sin importar el lugar o la circunstancia.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *