Una guía ante una pérdida

Hoy escribimos sobre Alejandro, aquel joven lleno de vigor, energía y tanta vida que, sin preverlo, recibió la triste noticia del fallecimiento de su abuelo Armando con quien compartía un fuerte lazo familiar… Impactado, decidió correr sin dar mira atrás pues, de hacerlo, temía paralizarse por lo ocurrido y no poder continuar hacia adelante. Al percatarse de su desconocimiento sobre dónde se encontraba, tropezó, lo que le hizo detenerse a tomar aliento, y con una necesidad inmediata de recostar su cuerpo sobre el frío pasto,  “mañana… ya espero el mañana” se dijo a sí mismo.

Alejandro buscaba despertar el día siguiente respirando el aire puro de la mañana, esperando con gran ansia la llegada del día para percibir y sentir los rayos del amanecer atravesando su ventana. Una aproximación tácita a un nuevo panorama, una nueva visión, un nuevo nacimiento que le apoyase a afrontar la pérdida de su abuelo.

En ocasiones intentamos superar sucesos dolorosos sólo con nuestra propia fuerza, pero, de momentos, esto puede resultar insuficiente. Es ahí cuando nos detenemos, miramos y nos cuestionamos “¿Cómo puedo afrontarlo?” Pues no importa si como Alejandro sufriste la pérdida de un ser cercano, si te encuentras en un proceso de separación, si te encuentras lidiando con una pérdida de lo que fue algo muy especial para ti… De las pérdidas debemos aprender a emerger y evitar sumergirnos en lo inadmisible.

En esos momentos lo que deseamos, de quienes nos cobijan, es una palabra de fortaleza; no de señalamiento, de tristeza o lamento, porque nadie comprende el dolor y duelo personal, puesto que todos reaccionamos de maneras distintas ante una irrecuperable pérdida.

Ante este hecho, en nuestro interior tímidamente sólo anhelamos encontrar la llave de la puerta de nuestro presente, salir rápidamente a la superficie y contemplar la luz para sentirnos bien con nosotros mismos, y tener esa sanidad que proclama a gritos nuestra voz interna. Por ello, ante situaciones adversas, démonos la oportunidad hoy de recibir guía, y poder expresar nuestro sentir abiertamente, en un ambiente caluroso y totalmente identificado con aquellos que comparten experiencias símiles a las nuestras.

Actualmente, el Centro de Tanatología Elisabeth Kübler Ross cuenta con grupos de apoyo en los que se brindan las herramientas fundamentales a aquellas personas que se encuentran en un proceso de duelo o han vivido alguno, de los cuales te hacemos la cordial invitación para que asistas y compartas con nosotros todos los lunes desde las 10hrs hasta las 12hrs; y desde las 16hrs a las 18hrs.

Es vital nunca cerrarse al cambio, por el contrario siempre mantén receptiva tu mente, alma y corazón para vivir en plenitud.

2 comentarios
  1. Rosa Maria Algerralgerr
    Rosa Maria Algerralgerr Dice:

    si me gustaria yo perdi una hija hace 10 años,ahora estudio tanatologia para ayudar a otros porque ya me siento preparada.

    Responder
    • Oscar Maldonado
      Oscar Maldonado Dice:

      Hola Rosa, siempre esperamos a nuevos integrantes a nuestros grupos de duelo, no dudes en que serías bienvenida. Saludos cordiales

      Responder

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